lunes, 31 de octubre de 2016

PASARELA DE MADERA EN CERVERA DE PISUERGA-P

PASARELA DE MADERA SOBRE EL RÍO PISUERGA EN CERVERA DE PISUERGA-P
CL-626 PK214


Preciosa estructura de madera que se encuentra en un paraje interesante donde se entremezcla la roca abrupta, el bosquete de ribera, un cauce ruidoso y la solemnidad del puente antiguo.

Empieza a ser frecuente toparse con pasarelas de este tipo cuando circulamos por múltiples carreteras peninsulares. Los fabricantes dicen que son más baratas, ecológicas y que por tanto, consumen menos energía en su composición o producción, bastante menos que el hormigón, el hierro o el aluminio. La que presento es un proyecto y ejecución de Media Madera Ingenieros Consultores, S.L. empresa asturiana ubicada en La Granda. Quedó instalada sobre el río el 24.04.2007. Aguas arriba, en esta misma población, junto a la carretera CL-627 (bellísima calzada conocida como Ruta de los Pantanos) instaló -un par de años más tarde- Media Madera otra pasarela semejante. En Palencia han diseñado varias, como las de Grijota, la de Aguilar de Campoo o la de Velilla del Río Carrión; algunas ya están en este blog y otras están cazadas, pendientes de subir.

Aunque hablamos de obra de madera, debemos puntualizar que no son tableros macizos aserrados. Son prefabricados de madera laminada de varias capas, encolada con resinas de melamina o poliuretano (MLE) de variadas especies de árboles, tonos así como medidas. Como se suelen barnizar o proteger con pinturas grasas es difícil adivinar el origen del maderamen aunque aquí lo habitual es emplear el abeto, la pícea o el pino silvestre. Lo cierto es que cada día resulta más frecuente ver estructuras de todo tipo -no sólo puentes- con madera laminada encolada, muchas de ellas originales y preciosas ya sea en casas o fachadas de edificios, cubiertas, pérgolas o incluso torres.

Características de la obra: Se trata de un puente de dos arcos parabólicos triarticulados con tablero suspendido. La longitud de la plataforma es de 37,20 metros y el ancho de 2 metros. La diferencia con estructuras de hormigón o piedra es que aquí si se puede ver con detalle el complejo mundo de articulaciones, uniones, ensambles o empalmes. En madera es común la unión de tableros o listones al estilo de cola de milano, a media madera simple, solapados, a dientes en cruz o alternos, al pico de flauta y un largo etcétera. Las articulaciones, en este caso, se encuentran en el centro de los arcos, donde se unen con bocados de acero cincado y un perno oscilante y en los extremos, anclados a los estribos de hormigón por el mismo sistema. Ambos arcos se aseguran en toda su curvatura con tableros arriostrados y fijados con herrajes y tornillería sencilla y un sistema de cruzamiento de cables de acero con atirantamiento por secciones. El tablero se compone de dos largueros hasta estribos con refuerzos de travesaños y macizos formando cruces de San Andrés y en la cara superior, cubierta de travesaños que apoyan en los largueros. Dispone de balaustradas de madera al uso y el suelo tiene unos plafones encastrados como puntos de iluminación. La suspensión del tablero se consigue con un sistema de 5 tirantes de cable de acero en cada cuchillo o arco que se ancla a los citados largueros. Dispone de escalera y rampa en cabecera derecha y una amplia rampa con balaustrada de madera en cabecera opuesta con buen solado, aparcamiento de tierra, un par de bancos, setos y algún árbol en un presunto proyecto municipal de ajardinar la zona y dotarla como área de descanso y esparcimiento, pero que se les ha quedado corto. Por demás, señalar lo que ya comentaba anteriormente en cuanto a que la estructura exhiba el color envejecido de su madera noble. En este caso, con el repintado reciente en marrón, no podremos adivinar si es de pino o de abeto.

En el último puente que he subido -Ponte da Veiga sobre el río Louro- comentaba la interferencia visual y estética de una obra nueva de hormigón junto a un puente antiguo. Bien es cierto que, en este caso, es una simple pasarela, pero no cabe duda de que se adapta al paisaje y hasta se mimetiza en la fronda del arbolado de ribera.

También tendremos oportunidad de contemplar el viejo puente aledaño, posiblemente de traza medieval aunque muy reformado en época clasicista -como la mayoría de los palentinos- y que aún permanece en servicio, sin limitación de tonelaje para el tránsito camionero. A ver si tengo tiempo y lo subo pronto al blog.

Cómo llegar: Se encuentra a la salida de Cervera por el SE en la carretera CL-626 PK 214 dirección Aguilar de Campoo. Esta mítica y preciosa carretera, conocida también como Eje Subcantábrico, nace en el Puerto de Cerredo, en la zona de la Laciana leonesa y cruza Babia, Luna, las zonas mineras leonesas de León y Palencia como son Cistierna, Sabero, La Robla o Guardo para seguir por la suave zona campuriana hasta su final en la monumental Aguilar de Campoo. Publiqué en estos días un par de artículos en la revista Solo Furgo números 188 y 189 de octubre y noviembre de 2.016 con intención de describir su recorrido, paisajes, monumentos y algunos de sus puentes.

La ruta más rápida para llegar a Cervera de Pisuerga será la autovía A-67 hasta la salida 100 en Valoria de Aguilar y llegar a Aguilar de Campoo donde deberemos tomar la citada CL-626 hasta destino. También sirve la nacional N-611 que desde Palencia y pegada a la autovía nos llevará también hasta Aguilar para seguir por la CL-626 hasta destino.

¡Canastos! Esta es la entrada 150 del blog. Bueno, no está nada mal teniendo en cuenta que lo abrí hace poco más de un año. No sé cuantos puentes y puentecillos habrá pues en alguna entrada -a veces- figuran 4, 5 o hasta 10 obras. Seguiremos en el intento. 
Saludos a lectores y curiosos. Madrid, 04.11.2016



Foto de fecha 13.07.2016 desde el aparcamiento.




















Tanda de fotos realizadas el 20.08.2016






Cinco fotos de la web de Media Madera realizadas el 19 y 20 de abril de 2.007 correspondientes a la instalación de la obra.

domingo, 30 de octubre de 2016

PONTE DA VEIGA SOBRE EL RÍO LOURO

PONTE DA VEIGA. PUENTE DE ORIGEN ROMANO SOBRE EL RÍO LOURO. TUY-PO 

N-550 PK 177


La carretera nacional N-550 cruza como un tajo la Galicia occidental desde el norte en A Coruña, donde nace, hasta Tuy, junto al río Miño, a lo largo de 180 kilómetros. Es una calzada singular, atractiva, sinuosa, difícil y peligrosa pero que te ofrece paisajes bellos, lugares curiosos y variados monumentos. Precisamente, al final del camino, me encontré con esta joya pontonera, muy cerca de Tuy, en la parroquia de Rebordans, a unos cientos de metros de su desembocadura en el caudaloso río Miño. Está situado en una vieja travesía que une la N-550 con la PO-404 y al edificar recientemente una EDAR (Depuradora de aguas) Ferrovial-Agromán construyó un puente nuevo, a unos pocos metros del milenario y conocido "Ponte da Veiga". Cuando ocurre esto, que ya he comentado en otras ocasiones, la belleza del lugar, del monumento, se pierde, la perspectiva se disminuye o anula y el paisaje patrimonial se contamina al entrar en contacto con obras contemporáneas de  hormigón. Se adjuntan algunas fotos donde se aprecia la interferencia de la nueva obra civil en el conjunto y paisaje que debería ofrecernos su carácter medieval.

Según las referencias que tenemos del Itinerario Antonino romano, las vías XVII, XVIII y XIX partían de Bracara Augusta (Braga) hacia el N-NE por diferentes lugares y mansiones pero la XIX es la que utilizaba este puente. Desde Bracara, seguía por Castellum Tude (Tuy) e Iria Flavia, probablemente por medio de una vía secundaria conectaría con Flavium Brigantium (A Coruña) -prácticamente el itinerario de nuestra actual N-550- y viraba hacia el E/SE en dirección a Lucus Augusti (Lugo) para terminar en Asturica Augusta (Astorga). Existen bastantes testimonios que dan por cierto este itinerario y así lo recoge la carta K-29  Porto (Oporto) de la TIR (Tabula Imperii Romani). Aunque el puente es un lugar de paso, de tránsito, en pequeñas excavaciones a su alrededor, aparecieron restos de tégulas, ímbrices, material lítico de cantería, un cipo y el conocido miliario de Tiberio Claudio, del siglo I d.C.

Tras los avatares propios de todos los puentes, en especial las grandes avenidas, sabotajes o hundimientos con excusas de guerras y otros accidentes, el puente de Veiga sufrió una o varias transformaciones inauditas. Teniendo en cuenta que tras romanos, suevos y musulmanes, se produce un esplendor en la zona tudense que llega a ser diócesis y capital provincial del Reino de Galicia, entre los siglos XI/XII debemos suponer que por allí circularon los mejores canteros y albañiles del noroeste peninsular y que dejarían huella y calidad en sus obras. Bien es cierto que Tuy goza de innumerables monumentos en edificación, pero en lo referente a obra civil , el ejemplo del puente sobre el río Louro causa perplejidad. Tampoco parece que mejoró la cosa con la potenciación del Camino de Santiago Portugués, a cuya ruta pertenece este puente y por el que siguen transitando miles de peregrinos. Esto viene a cuento al observar la obra pontonera y llegar a la conclusión de que es romana por su origen, testimonios y pequeños (o grandes) detalles, especialmente en las pilas, tajamares, algunas dovelas y sillares desperdigados por los paramentos. Lo que se reconstruyó como obra medieval -casi toda la obra- es un cúmulo de imperfecciones que tampoco se observan en otros muchos puentes de los siglos XII/XIV ubicados en la zona y construidos presuntamente por maestros y canteros gallegos, expertos en el manejo y talla del granito.


Probablemente, el diseño original consistía en un puente de 3 vanos de medio punto y muros más o menos largos de soporte y contención en ambas cabeceras para producir una plataforma horizontal y recta que unía ambas orillas, en un terrero suave propio de terraza fluvial. La solución medieval, sobre una obra arruinada además de reconstruir paramentos y arcos -probablemente estrechando la estructura-, parece que fue alargar el tablero y el muro que lo sostiene en  la margen izquierda, en forma curva, creando una nueva salida al camino de peregrinos quizás más cómoda,  añadiendo un pequeño arco ojival a modo de aliviadero. Quizás, en la rehabilitación de 2.007 , con movimiento de tierras y excavaciones varias, se podía haber llegado al pilotaje y cimentación original para saber si realmente había un hormigonado de tipo romano. Por lo que se aprecia al levantar la cubierta y llegar al extradós de bóvedas se observa un gran cúmulo de relleno entre paramentos básicamente de arena, guijarros y canto rodado de mediano tamaño, sin aglutinantes y cales que sirvieran para fraguar o endurecer la mezcla. En la pontonería medieval desconocían no solo el hormigón de puzolana sino el que se podía fraguar y endurecer con otras rocas basálticas descompuestas en piedra machacada o grava bien mezcladas con cal ordinaria o grasa, arenas y agua.

Características actuales: Lo que ahora se muestra es un puente de fábrica de granito, con rasante casi plana, tablero recto y luego ligeramente curvo en margen izquierda, con dos arcos de semicírculo irregular de 5,20 y 8 metros de luz, seguido de un arco apuntado de 7,50 metros de luz y un último arco plenamente ojival, descompensado o mal equilibrado, de 2,50 metros de luz. Teniendo en cuenta que la cimentación parece buena, los arranques de las pilas y los estribos son plenos y hasta las primeras dovelas están bien dispuestas, cuesta creer que la continuación del dovelaje hasta completar los arcos (en boquillas) sea tan deficiente que haya ocasionado deslizamientos. Sin duda, las restauraciones antiguas que tuvo no fueron acertadas y las cargas a que se han sometido los paramentos exteriores superan su capacidad de resistencia; en algunos lienzos, la línea del paramento exterior sobresale en relación a la cara externa de los arcos (boquillas). Parte de la culpa será por cimentación de pilas sin la profundidad adecuada o quizás la sobrecarga añadida con las formidables lajas hincadas para formar el actual pretil o exceso de peso o mal fraguado del hormigón en extradós, filtraciones de agua por la cubierta, etc.  No obstante, una vez se han ajustado en los arcos las fuerzas que soportan, parece que la obra en sí misma es sólida y es de suponer que en los últimos siglos la estructura ha soportado la fuerza impetuosa de variadas riadas o grandes avenidas.

Pese a todo lo anterior e independientemente al desplazamiento de dovelas, las bóvedas de cañón se encuentran en buen estado, con sillares bien aparejados a hueso, cruzándolos al viejo estilo de soga/tizón y con tamaños propios o parecidos a los empleados por romanos, con piezas de cantería que llegaba a un metro de largo (aparejo regular medio).

Respecto a tímpanos y demás paramentos, aunque se aprecia intención de mantener las hiladas, éstas son irregulares y de anchos variados, con ajuste de sillares desparejados, de diferente cubicaje y labra. En algunas zonas se han colocado piedras de talla en forma de trapecio rectangular que originariamente estarían ubicadas junto a las roscas de los arcos. Por último, tajamares y espolones (lo que se puede apreciar de ellos) muy enterrados por los limos, son triangulares, potentes, firmes, compuestos de grandes sillares bien fabricados y nos dan testimonio de lo que pudiera ser en origen un puente romano.

Es un puente largo que debe cubrir el desnivel de la pequeña depresión que forma la terraza fluvial; el tablero tiene una longitud aproximada de 52 metros y con los largos muros de acompañamiento llega a los 100 metros; parte de su alargamiento se produce en una reforma del siglo XVIII.  Dispone en los bordes de zócalos bajos de piedra que harían las veces de guardarruedas y pegados a ellos a modo de pretiles, excepcionales lajas u ortostatos de 60 centímetros de altura en granito con orificios donde debieron empotrarse postes de algún alambrado protector (no parece engatillado de unión). En caras externas, este asiento sobre el que reposan los pretiles forma una línea decorativa y de claroscuros en la rasante a modo de impostas. En cabeceras subsiste un solado de lajas de piedra al modo medieval aunque el resto de la cubierta o calzada se ha solucionado con una cobertura de hormigón con canto rodado menudo.

No obstante, sigue siendo un bello y sólido puente de impronta bajomedieval, enigmático y sombrío, inserto en una terraza que hace visible el conjunto, apoyado en un buen diseño urbanístico reciente, con pequeño aparcamiento, bancos y fuente incluida, junto al viejo camino santiagués por el que transitan los peregrinos que vienen desde Portugal. Se echa en falta algún panel informativo sobre la obra civil, su historia y avatares.

En el año 2.006 se redactó un proyecto de rehabilitación auspiciado por la Dirección General de Patrimonio de la Xunta de Galicia. Se encarga del  proyecto el estudio de ingeniería civil E.I.C. Durán, S.L. con sede en Ourense y que llevará la dirección facultativa. Se asignan los trabajos a la UTE formada al 50% por Trabajos Especiales Zut, S.A. de la localidad vizcaína de Arrankudiaga y la gallega de Tomiño-Pontevedra denominada IBEC,S.L. (Isidro Benade Empresa Constructora S.L.). El presupuesto es de 189.489.- € iniciándose las obras en marzo de 2.007 y terminándose en septiembre del mismo año.

De la web de EIC recojo la siguiente información: Se procede a desenterrar estribos y muros para recuperar el primitivo alzado, se mejora su capacidad de desagüe, se descubre el tajamar-espolón de la pila 2ª y se procede a su reconstrucción y puesta en servicio. Se excavó entorno al arco ojival que tenía deslizamientos en su dovelaje por fallo de la cimentación en uno de sus apoyos, se procedió a su cimbrado para acometer su reparación así como la de una sección del muro de acompañamiento, aguas arriba. También se rectifico el dovelaje afectado por el hundimiento y se actuó sobre la cimentación con una nueva escollera profunda hormigonada pues el firme era liviano. Se procedió al nuevo montaje de la fábrica saneada con refuerzo de sus correspondientes estabilidades.

En certificado oficial de la Consejería de Cultura gallega con fecha 27.04.2009 facilitado por ZUT se detallan los trabajos con cuidado ya que se trata de una obra civil perteneciente al Registro de Puentes Históricos de Galicia y dice así:

Limpieza manual de paramentos de fábrica de piedra con eliminación de vegetación, raíces en juntas, tratamiento herbicida y recolocado con piedras similares a las existentes.
Desmonte de la cornisa con numeración de sillares y soporte fotográfico así como su posterior montaje al estilo primitivo.
Desmonte de sillería/sillarejo de paramentos verticales, inclinados y horizontales así como el dovelaje con fotografía y numeración de piezas.
Utilización de cimbra metálica para el arco ojival menor.
Montaje de arcos/dovelaje utilizando las piezas desmontadas y reposición con piezas nuevas.
Montaje en seco de la sillería-sillarejo del alzado de fábrica previamente desmontadas respetando su configuración original.
Fábrica de mampostería asentada con mortero de cal, en refuerzo de trasdós de paramentos de fábrica de piedra. Relleno entre fábricas a base de material formado por mezclas de piedra en rama y zahorra artificial colocada a mano.
Desmontaje y montaje de piezas de tímpanos, tajamares, dinteles y muros de acompañamiento respetando su disposición primitiva.
Levantamiento de enlosado actual y nueva colocación con idénticas características, utilizando numeración, limpieza e inclusión de mortero con cemento blanco y arena.
Desmontaje y montaje del cordel del pretil respetando disposición original.
Se muestran fotografías del concienzudo trabajo de rehabilitación.

Es esta zona pontevedresa así como la portuguesa de Oporto y Braga menudean puentes de características parecidas al Ponte da Veiga. No obstante, si nos hallamos en Tuy, la obra pontonera significativa y bella que debemos visitar es el puente internacional que cruza el río Miño en la frontera con Portugal. El viejo puente mixto que construyó el ingeniero Pelayo Mancebo en 1.886 para ferrocarril, vehículos y peatones cumple ahora 130 años y ahí sigue. 

Pues por allí anduvo el lobo Quirce y así lo cuenta para sus colegas camioneros, furgoneteros, trajinantes, viajantes, turistas de todo pelaje y condición y demás lectores que pacientemente lleguen a leer esta reseña. Más información de esta carretera en el artículo que escribí para la revista Solo Camión en su número 296 de octubre de 2.014. A todos, salud y buena ruta.

Cómo llegar: Se encuentra en la influencia de la carretera nacional N-550, cerca de su término en Tuy, aproximadamente en el PK 177. Como es travesía, en Tuy la nacional se llama Avenida de la Concordia y debemos desviarnos por la Rúa Louredo, hasta llegar a la EDAR y el puente. Otra opción es seguir por la N-550 hasta el desvío de Guillarei y tomar la carretera local PO-404 que también nos llevará al río y a su magnífico puente. Si se circula por la autovía A-55 deberemos tomar la salida 29A para entrar en Tuy y seguir las recomendaciones anteriores.

Para mis controles: Entrada número 100 del año 2.016. 






















Tanda de fotos de fecha 06.06.2014


Foto de fecha 15.01.2007 antes de la restauración del blog Sendereando.


Foto de la web de Zut,es. del año 2.007 después de la restauración.


Imagen de marzo de 2.009 del blog Tudensia.


Imagen de octubre de 2.014 del blog Ferruxadas.


Vieja fotografía, probablemente de los años 20 del siglo XX del Camino da Veiga con el puente al fondo, apenas visible.

IMÁGENES DE LAS OBRAS DE RESTAURACIÓN DEL AÑO 2.007
























PUENTE NUEVO







Varias fotos de fecha 12.07.2013 del puente nuevo en la Rúa Louredo con detalle del tablero, calzada, pilas y aspecto general. La interferencia con respecto al puente viejo es evidente.



Dos fotos de fecha 06.06.2014 del puente nuevo. Al menos, su estructura ha servido para camuflar -como se puede observar- los proyectores de luz que sirven para la iluminación nocturna de este precioso monumento medieval.