martes, 12 de diciembre de 2017

PUENTE NUEVO DE TABANERA.

PUENTE NUEVO DE TABANERA SOBRE EL RÍO ODRA. Castrojeriz-Burgos. 

BU-400 PK14


Situado junto al puente histórico de Tabanera.

Construido en el año 2.008 junto a sectores de la nueva calzada para la provincial BU-400. Tiene una longitud de 63 metros y un ancho de tablero de 8 metros, 6 metros para calzada de doble sentido y arcenes de un metro cada uno. Dispone de 3 vanos adintelados. Construido con vigas de sección en doble T de hormigón pretensado prefabricado que apoyan en estribos de fábrica de hormigón y dos pilas intermedias de fuste cilíndrico y capitel de doble ménsula que cubre el ancho del tablero construido a base de losas de hormigón armado prefabricadas. Intervienen en la construcción de esta obra así como en la calzada las emplesas Gehorsa Asfaltos, SAI2 Excavaciones y Rubier prefabricados.

Ver información sobre el Puente de Tabanera.












Tanda de fotos de fecha 30.08.2017

PUENTE DEL CAMINO DE LA ASPERILLA SOBRE EL RÍO ODRA.


Se trata de una obra civil en hormigón armado, sencilla y económica destinada al ámbito rural de pistas de tierra construida en los años 60 del siglo XX. Tiene una longitud de 42 metros y un ancho de tablero de 5 metros; dispone de petos a base de barandillas tubilares de hierro, muy deterioradas. Consta de 3 vanos adintelados y se sustenta en estribos de hormigón y un par de pilas tabique con cantos redondeados que hacen las veces de tajamares-espolones. Aunque en uso para vehículos y maquinaria agrícola, lo cierto es que su estado de mantenimiento deja mucho que desear.









Tanda de fotos de fecha 30.08.2017



PUENTE DE TABANERA SOBRE EL RÍO ODRA

PUENTE DE TABANERA SOBRE EL RÍO ODRA. Castrojeriz-Burgos

BU-400 PK 14


La villa de Castrojeriz se encuentra en la medianía territorial burgalesa, muy cerca de la raya con Palencia, en la comarca del Odra-Pisuerga, partido judicial de Burgos. Es pueblo viejo e histórico con vestigios arqueológicos desde las culturas autóctonas o celtibéricas, pasando por la dominación romana -puede que aquí se asentara la mítica Castrum Sigerici-, y todos los períodos del Medievo, como atestiguan sus defensas, el castillo y variedad de casonas y palacios. Históricamente fue cabecera de partido y uno de los 14 que formaban parte de la Intendencia de Burgos a finales del siglo XVIII y principios del XIX, como se informa en el Censo de Floridablanca del año 1.787. A nivel de caminería cabe señalar que esta población está integrada en el Camino de Santiago francés y es muy probable que desde el siglo IX y con más auge desde el siglo XI, tuviera una importancia capital en el tránsito, descaso o socorro de los miles de peregrinos que todos los años y en todas las estaciones, cruzaban la población.

La villa de Castrojeriz  dispuso de dos puentes sobre el río Odra, uno conocido como de Bárcena, donde arranca la cuesta de Mostelares, vía de tierra de fuerte pendiente que tienen que superar los peregrinos que siguen en dirección hacia el Puente Fitero (límite de Burgos con Palencia) y otro que se encontraba en el lugar o poblado de Tabanera, muy cerca de la ruinosa iglesia de San Miguel Arcángel, territorios pertenecientes a la municipalidad de Castrojeriz. Como ocurre en la mayoría de los casos, el río se cruzaría por medio de vados acondicionados en períodos de estío o sequía y antes de las épocas de lluvias copiosas se construirían puentes efímeros de madera, quizás con algunas pilas del mismo material o de piedra que podrían servir al caso para sortear las aguas bravas los viajeros caminantes, recuas y quizás, carretas de tiro. No obstante, es probable que hacia el siglo XVI y con el auge de la villa, se edificaran obras civiles de mayor consistencia, con pilas y arcos de fábrica de piedra. Me llama la atención un blasón que existe en una casa-palacio de Castrojeriz y donde en uno de los cuarteles se puede adivinar las ondas o corrientes de un cauce y en el cuartel contiguo una serie de candados, ideogramas o símbolos que pueden hacer referencia al puente de la villa del que el noble oportuno llevaría la administración, custodia y el cobro del pontazgo pertinente. Concretamente, este edificio es conocido como Casa de los Gutiérrez Barona aunque parece ser que el blasón es posterior y pertenece a otro noble; en la actualidad es una residencia de ancianos.

Sobre la base de una obra de fábrica existente, hay testimonios de que a comienzos del siglo XVII las autoridades locales exponían al corregidor provincial los desastres ocasionados por las avenidas en ambos puentes, incluyendo manguardias y firmes del viejo camino. Se informa de que el puente de Tabanera medía 1.800 pies y disponía de 14 arcos de los cuales, sólo quedaban 9 en buen estado.

En 1.627 lo inspeccionan los maestros canteros Bartolomé de Villalriego y Lucas de Casanueva y peritan sus daños, evaluándolos en 6.300 ducados; no existen testimonios de que se iniciaran las correspondientes obras de reparos. De nuevo, en 1.633 es inspeccionado por Andrés de la Maza y Juan de Trujeda y sugieren su rehabilitación por medio de una serie de condiciones entre las que se apuntaba la necesidad de construir de nuevo varios arcos "desde su fundamento", esto es, desde las basas que soportan las pilas. En la correspondiente subasta se presenta el conocido maestro cantero Domingo del Río Puentecillas que anuncia una oferta por 13.000 ducados para la reparación de ambos puentes aunque el proyecto siguió paralizado, quizás, por falta de fondos en los municipios del entorno o bien, por el abuso que por aquellas fechas ejercían las familias de canteros trasmeranos, muy activos en Palencia o Burgos y que influían al modo de oligopolio, señalando costes muchas veces abusivos en la reparación o construcción de puentes que los propios municipios no podías soportar.

En el año 1.643 es otro maestro de obra trasmerano llamado Jerónimo de Avendaño, natural de San Pantaleón de Aras y vecino en aquellos años de la villa de Carrión de los Condes quien que hace oferta para el arreglo de ambos puentes por 11.300 ducados y consigue el remate, adjudicándose las obras y el pago por repartimiento entre pueblos y aldeas en 15 leguas a la redonda. Hacia el año 1.646 los inspectores visitadores Juan Gutiérrez del Pozo y Pedro Cayón informan al corregidor de que se está trabajando en ambos puentes y en las calzadas a las que dan servicio.  En este caso, el pool de intervención lo componían el propio Avendaño, su cuñado Andrés de Zorlado Ribero, Francisco del Río Puentecillas y Juan de Trujeda, los cuales, debieron finiquitar las obras entre los años 1.652 y 1.655.

Se ignoran otras posibles intervenciones en este puente aunque se supone que sufriría diferentes daños a lo largo de los siguientes siglos. A juzgar por su impronta y su parecido con las variadas alcantarillas en las cercanías de esta obra, cabe pensar en que debió de repararse en profundidad cuando se decidió construir la correspondiente calzada a finales del siglo XIX. Llama la atención que en el mapa confeccionado por Francisco Coello de Portugal en 1.868 no se recoja esta obra civil aunque si se detalla la calle Real del Puente que por el NW parece que su trayecto conectaba con el Barrio de Tabanera. Señalar también que en esta calzada subsiste un viejo hito de encrucijada de caminos, habitual en el diseño carreteril clasicista, ubicado en la rotonda de acceso a Castrillo Mota de Judíos.

A principios del siglo XXI se diseñan nuevos tramos de esta calzada y se construye un nuevo puente que da servicio a la BU-400 y quedando separado un pequeño sector de la vieja calzada donde se encuentra nuestro puente y que se utiliza para el acceso a varias fincas del entorno.
Características actuales de la obra: Se trata de una obra civil equilibrada, con cuidada geometría, curiosamente baja en su estructura, de tablero horizontal, con una longitud de 61,50 metros más 1,80 metros de estribos en cada cabecera. El ancho regular del tablero es de 4,80 metros correspondiendo a calzada 4 metros y 0,40 metros a cada pretil. En cabeceras se ensancha muy ligeramente para vehículos en espera de cruce. Dispone de 7 vanos con arcos escarzanos muy abiertos, aproximadamente a 1/10 de círculo y luces regulares de 5,50 metros cada vano. Estos arcos apoyan en estribos y en 6 pilas intermedias, estrechas, del tipo tabique que hacen las funciones de tajamares-espolones con cantos redondeados y sombreretes semicónicos; bajo pilas se observan gruesas basas a base de varias hiladas de sillares con cantos también redondeados y que conectaran con el pilotaje y emparrillado de cimentación.

Excelente trabajo de cantería ya sea en bóvedas y boquillas a base de un dovelaje muy regular, canteado y con buen rejuntado. Los paramentos, muy reducidos, se componen de unos pocos sillares que cubren los tímpanos, también realizados con esmero, en piedra caliza. Tanto en pilas como en rasante se dispone una imposta sobresaliente que da relieve a la obra y la embellece.

En cubierta destacan los pretiles, con una altura de 0,60 metros, a base de secciones de ortostatos y de sillares en dos hiladas hasta extremos donde se refuerza la obra con muretes en ángulo; sobre estos elementos, se dispone una albardilla con la cara superior ligeramente convexa. Conserva un firme a base de hormigonado asfáltico muy antiguo. Donde se aprecia mayor fábrica es en el revestimiento de estribos, compuesto en hiladas horizontales y bien dispuestas de sillar de piedra caliza.

Recibe al cauce en sentido perpendicular y sus aguas medias fluyen por los arcos 4,5 y 6 siguiendo la típica visión desde aguas arriba y margen izquierdo.

Aunque la obra es firme y resistente ya que no se observan limitaciones de MMA para su cruce, su estado de mantenimiento es lamentable. Muy difícil de observar pues se encuentra tapado prácticamente por la vegetación de ribera, especialmente eneas y cañaverales. Sobre cubierta, abundan matorrales y plantas que crecen junto a pretiles y sobre las grietas del asfalto y los imbornales se encuentran ocluidos por arenas y vegetación. No parece que tenga sentido mantener cableado eléctrico a lo largo de sus impostas. Ha perdido prestancia al construirse el puente nuevo excesivamente pegado a él.

Como suele ser frecuente en la mayoría de obras monumentales pontoneras, ni existen señales de tráfico direccional a la obra, ni tampoco se han puesto carteles que informen sobre su historia.

Como he dicho, el paso del puente es franco aunque a pocos metros queda ocluida esta vieja calzada a la que daba servicio, no obstante, antes de su cruce y por medio de un camino de tierra se puede acceder a las ruinas de la bella iglesia de san Miguel Arcángel y a otro primitivo puente de hormigón armado que se utiliza para el acceso a diferentes campos de cultivo y que es conocido como Camino de la Asperilla, una vía rural alternativa a la actual calzada BU-404 hacia Villasilos.

Además de esta obra civil, son interesantes un par de alcantarillas de los últimos años del clasicismo y que se corresponden con este viejo camino real de época isabelina, ubicadas a ambos lados de nuestro puente en una distancia aproximada a los cien metros y, por último, ya cerca del pueblo de Castrillo Mota de Judíos, una tajea original de esta vieja calzada.

Para saber más: Básicamente, la información histórica de las intervenciones proviene del trabajo de Inocencio Cadiñanos Bardeci titulado "Puentes de Burgos, zona Centro durante la Edad Moderna" donde recoge testimonios del AHN (Archivo Histórico Nacional) legajos 28068 y 28354. También se obtienen datos sobre algunos canteros trasmeranos que intervinieron en la obra en el libro titulado "Artistas cántabros de la Edad Moderna" de María del Carmen González Echegaray et al. editado por la Institución Mazarrasa y la Universidad de Cantabria. Curiosamente, la web municipal de Castrojeriz, muy detallista con otro tipo de monumentalidad local, no hace ninguna referencia ni a esta obra ni a la del interesante puente y calzada de Bárcenas.

Cómo llegar: Nuestra obra se encuentra en el PK 14 de la carretera provincial con matrícula BU-400 que une las poblaciones de Villaquirán de los Infantes con Melgar de Fernamental. La vía rápida más cercana es la A-62 (Autovía de Castilla) con salida en su PK 32 para seguir por la BU-400 hasta el puente. También la A-67 con salida en el PK 39, localidad de Frómista, para continuar hacia el E por las locales P-431, P-432 y BU-403 hasta llegar a Castrillo Mota de Judíos y seguir por la BU-400 hasta el puente.



PUENTE VIEJO DE TABANERA


























Tanda de fotos de fecha 30.08.2017


Hito caminero de encrucijada. Foto de fecha 30.08.2017


ALCANTARILLA I

Se encuentra situada a unos cien metros del puente de Tabanera. Zona donde están fusionadas ambas calzadas por lo que la anchura de esta obra civil es de aproximadamente 13 metros, 5 correspondientes a la bóveda antigua y una ampliación de 8 metros a base de hormigón. Dispone de un arco escarzano con luz de 4 metros y flecha aproximada de 2 metros hasta suelo de hormigón colmatado de arenas.



Dos fotos de fecha 30.08.2017

ALCANTARILLA II

En este caso, al estar separadas la calzada antigua de la nueva carretera, esta arroyada se solventa con la alcantarilla antigua, en buen estado salvo algunas dovelas de la bóveda, y una obra nueva a base de dovelas de hormigón prefabricado de 1,50 toneladas cada una que unidas, conforman el nuevo canal para las aguas.

La obra antigua dispone de un arco escarzano con luz aproximada a 4,20 metros, longitud de 6,50 metros y anchura de 5 metros, con aletas y pretiles en cubierta de fábrica de piedra caliza, en un trabajo muy semejante al de la otra alcantarilla y al del propio puente.




















Tanda de fotos de fecha 30.08.2017

TAJEA EN EL CAMINO REAL. Castrillo de Mota de Judíos-BU.










Tanda de fotos de fecha 30.08.2017


 Caño y solera de hormigón junto a la tajea clasicista. Foto de fecha 30.08.2017